miércoles, 21 de mayo de 2014

Los Coronas en Alcalá de Henares:

Como nadie nace enseñado, rectificar es de sabios, todos los días se aprende algo nuevo y bla bla bla, aquí que entono ya desde el principio de la crónica el mea culpa: ¡Cuán equivocado estaba al creer que Los Coronas eran una simple banda de Surf-Rock!


Bueno sí, es evidente que le dan a las Fender cosa buena, que gastan sombreros muy western, que son fieles discípulos de la palabra de Dick Dale y de The Ventures y que su sonido instrumental posee el poder de situarnos tanto en el desierto como en una de las flipaduras de Tarantino pero... es que lo de Los Coronas es algo más. Mucho más.

El numeroso público que abarrotaba la sala EgoLive este pasado sábado 17, efervescente y nervioso por estar ante una de las bandas que más expectativas ha ido ganándose y generando a lo largo de su carrera (y más concretamente en estos últimos años con esto del auge del Surf y demás) se encontró así de primeras nada más empezar el show con una selección de los seis primeros temas del álbum 'Adiós Sancho' que incluía el tema homónimo (hace mucho que no digo esta palabreja), "Miss Alamo", "Cleopatra Stomp", "La Leyenda Del Solitario", "Baila Lola" y "Agente Triple". O lo que es lo mismo, un torrente de música extraída directamente del séptimo arte: una especie de perfecto maridaje entre el peculiar mundo Pulp Fiction creado por Quentin Tarantino y el Spaghetti Western de Ennio Morricone. Una auténtica salvajada.




Al contrario de lo que ocurre con otras bandas pertenecientes única y exclusivamente al género Surf, con Los Coronas el conocimiento, las variantes y la riqueza musical que se nos presenta es mucho más amplia, como quedó patente a lo largo del concierto con pequeños/grandes momentos destacables como aquél en el que Fernando Pardo, siempre notable a su labor de guitarrista y comunicador iba creando ambiente, conectando con el público e introduciéndonos en los distintos ambientes y mundos que conforman el Sonido Coronas.

Así sucedió con ese pequeño tributo al impacto causado por los Ramones en el tema “Rockaway Surfers” y con el reconocimiento a la buena música Pop española de los años 60 con las excelentes versiones del “Flamenco” de Los Brincos (una de las mejores canciones de la historia de este país) y del “Corazón Contento” de Palito Ortega y Marisol… Vamos, el ejemplo perfecto de lo que es ser gente sin prejuicios.

Unos cuantos momentos cumbres que dejaron bien a las claras la amplitud de miras de Los Coronas fueron la interpretación de “El Lago”  de Triana (qué os puedo decir de la única e irrepetible banda de Jesús de la Rosa), de “Knights Of Cydonia” de Muse, el "Radioaktivität" de Kraftwerk o ese pequeño guiño al "Third Stone From The Sun" de Jimi Hendrix... ¡Eso es una gymkhana musical en toda regla y lo demás tontás!. Unas cuantas décadas se llevaban unas y otras canciones. Unas cuantas décadas unidas y amalgamadas por las guitarras de David Krahe y Fernando Pardo, el constante bajo de Javier Vacas, la batería de Roberto Lozano y la brillante trompeta de Yevhen Riechkalov. Impecables todos.

Y si teníamos duda de algo, resulta que Los Coronas no tenían suficiente y ya en los bises se marcaron para finalizar el concierto en plan manual de Rock dos pequeñas cancioncillas de chichinabo: “Paint It Black” y “Day Tripper”. Una auténtica celebración de la MÚSICA.

~

En fin, como decíamos al principio de la crónica es bien cierto que la ignorancia es muy dolorosa, pero... ¡es que el conocimiento es tan dulce!


~

Setlist:




Textos: Víctor Hugo Sánchez / Fotografía: Víctor Hugo Sánchez y Daniel Fernández.

sábado, 3 de mayo de 2014

STAY en Alcalá de Henares:

El pasado viernes 11 de abril, el grupo barcelonés Stay tocó en la sala Ego. Estos chicos que, a pesar de su juventud, ya llevan a sus espaldas varios discos y algún que otro EP, subieron al escenario pasada ya la medianoche con sus pantalones vaqueros ajustados, sus camisas de cuadros y algún corte de pelo semejante al de los primeros años de los genios de Liverpool (tal vez como homenaje a esa herencia de la psicodélica de The Beatles tan presente en alguna de sus canciones).


Los primeros acordes condensaban en sus notas la influencia de esos grupos británicos que irrumpieron en el panorama musical allá por los noventa y, en especial, de Oasis. Entre guitarras con un sonido sucio por una extrema distorsión,  un sonido contundente de la batería y alguna versión de algunas de esas bandas tan admiradas por Stay, el concierto iba ya por su ecuador. Y siguiendo esa ley no escrita, propia de todo concierto, dejaron para el final, de entre todo lo bueno de su repertorio, lo mejor. De esta forma, con su tema quizás mas conocido "The World Is In Our Hands" consiguieron subir la temperatura del concierto y con "Because You" lograron hacer bailar a toda la gente que llenaba la sala. Su penúltima canción, "I Don' t See Myself", fue sin duda el momento cumbre de su actuación. A este tema le sienta fenomenal el directo, ya que, apoyado en una batería soberbia, en una guitarra y un bajo precisos y, sobre todo, en un teclado que inundaba toda la canción recordando al mismísimo Ray Manzarek, consiguió llevar al éxtasis a los afortunados complutenses allí presentes. Como broche a su actuación,  los chicos de Stay desempolvaron un sitar, que había sido testigo mudo en el escenario de todo su concierto, para arrancarle de sus rechonchas entrañas las hipnóticas notas de su tema "Super Heavy Houl Mammoth Explosion".


Acabado el concierto, los cinco componentes de Stay se fundieron con el público y no dudaron en ningún momento en hacerse fotos, agradecer la presencia de la gente que les acompañó aquella noche e incluso contar alguna confidencia a este redactor como, por ejemplo, que hacia principios de este otoño (si todo va bien) podrían empezar a grabar su próximo disco o que para llevar acabo este proyecto seguirán la línea psicodélica actual de grupos como Tame Impala o Temples.


J. Ángel Manzano