lunes, 10 de febrero de 2014

The Fleshtones en Alcalá de Henares


Como de todo en esta vida, hay buenas noticias (levantarte al día siguiente de un fiestón sin resaca alguna), hay malas noticias (peinarte por la mañana y ver cómo tu cabellos prefieren quedarse a vivir en el peine), hay noticias que no lo son tanto (que caiga una nevada en el Puerto de Navacerrada en pleno invierno) y luego hay auténticos noticiones (¡¡¡que The Fleshtones vuelvan a tocar en tu ciudad!!!)

Y es que eso es justamente lo que nos ocurrió el pasado sábado 8 de febrero en la Sala EgoLive de Alcalá de Henares...


Si a inicios del 2013 ya tuvimos la suerte de poder vivir por vez primera en nuestro pellejo un 'show' de The Fleshtones (concierto del que ya dejamos constancia en su día) ahora resulta que volvemos en este 2014 a encontrarnos cara a cara con los de Queens para, pasado un tiempo prudencial, disfrutar aún más si cabe de la categoría de Peter Zaremba y sus colgadísimos compañeros de aventuras.

Digo lo de disfrutar aún más si cabe porque cuando uno tiene delante a The Fleshtones de nuevas lo más normal es que el espectador novato se quede como apabullado y patidifuso, como incrédulo al ver semejante derroche de energía y vitalidad... Es una descarga tan veloz y dinámica que no da casi tiempo a sentirla o a asimilarla. Es como un auténtico rayo de Rock And Roll.

Pero ya a la segunda, con esa experiencia previa adquirida y sabiendo lo que se va a encontrar, la cosa cambia. Y esa segunda sacudida es tan increíble...


The Fleshtones vinieron a tocar a Alcalá como parte de su gira española de presentación de su último y flamante disco publicado este mismo año por Yep Records: una verdadera joyita musical titulada 'Wheel Of Talent' de la que no vamos a hablar mucho más porque es un tema que ya tratamos la semana pasada en el programa especial que en Los Sultanes Del Swing dedicamos íntegramente a estas figuras y, las cosas como son, creemos que no es plan de repetirse. Pónganselo y disfruten.

Pero de lo que sí vamos a hablar es del conciertazo que se marcaron estos locos neoyorquinos, empezando por señalar una percepción personal sobre aquello de las etiquetas y los géneros o estilos, porque escuchando del año pasado a este la discografía de The Fleshtones me da la impresión que álbum tras álbum esta banda ha ido rompiendo o ampliando los registros que engloban el Rock. Por eso mismo, a veces me cuesta enmarcarlos simplemente dentro del llamado Garage-Rock, porque si se presta un poco de atención, escarbando entre su interminable repertorio se puede encontrar trazos de Surf, Soul, Psicodelia, Rock and Roll clásico, New Wave, Punk... Y así hasta el infinito y más allá.

Además, rompen con otro tópico (malintencionado o no) del Garage-Rock: el desinterés por la calidad del sonido. Un cliché que esta gente empezó a romper prácticamente desde sus inicios y aún más desde que en 2003 ficharan por Yep Roc Records y resurgieran aún con más fuerza a través de discos impecables como la triada 'Do You Swing?', 'Beachhead' y 'Take A Good Look', contando claro está con 'Wheel Of Talent', trabajo que se encargaron de ir desmenuzando a poquitos la noche de que os estamos hablando...


Con un estilo que ya quisiera para sí más de una "estrellitapop" salieron a escena estos veteranos de la música dando caña desde el inicio con canciones como "Hitsburg USA!", "Serious" o mi favorita de todas todas: "Prety Prety Prety". El grito que pude pegar al escuchar las primeras notas aún repercute en mis cuerdas vocales... Palabrita.






Hubo de todo y para todos: guitarrazos entre el público, saltos imposibles, alpinismo sobre la batería por parte del tremebundísimo Ken Streng (este tío es un auténtico currante de la guitarra además de tener una voz aguda perfecta para los 'screams' rocanrroleros, es todo un malabarista y acróbata saltarín); control absoluto y total de la situación por parte del talludito Bill Milhizer (que entró renqueante por la puerta de la sala pero que en cuanto agarró las baquetas nadie volvió a acordarse de sus 66 añitos); chulería encantadora y complicidad por parte de Ken 'Templeton Peck' Fox al bajo eléctrico (que siempre le pillo tirado por los suelos poniendo caritas al respetable); y cómo no, la entrega y la dedicación plena del genial Peter Zaremba hacia su público...

Y aquí me paro un segundín, pues creo que es necesario hacer hincapié en Peter. Un auténtico líder, 'showman' y 'frontman' que fue un terremoto, un niño travieso que no paró quieto ni un segundo (la prueba está en que gran parte de mis fotos en las que él sale están movidas: que si "la rrrrruletauuuuu del talentouuuuu", que si bailo de forma descuajeringada el "I Was A Teenage Zombie", que si me pongo a cantar de rodillas, que si me tiro al suelo, que si me hago cuarenta largos en el escenario, que si me meto entre el público corriendo (normal que me saliera siempre borroso), que si me subo a la barra de la sala, que si hago la pirámide en plan 'cheerleader' quienceañera, que si me da por simular darme de cabezazos con el equipo de sondo... ¡Buf! ¡Estoy hasta cansado de recordar (con una sonrisa en la boca) lo que hicieron los bestias estos!


La forma que tienen The Fleshtones de interpretar y sentir el Rock And Roll es algo que les hace sino únicos, sí casi unos animales en peligro de extinción... Mucha escuela, mucho estilo, mucho coraje sobre el escenario y muchas ganas de hacer disfrutar al respetable. ¡Así sí, señores!

Con toda la intensidad que se puede adivinar en las fotografías y mucha más aún fueron cayendo como es evidente, intercalados entre sus clásicos, varios temas de su último trabajo. Canciones que dentro de poco creo entrarán a formar parte de su 'setlist' habitual porque la perfección rebosa en cada una de los 13 cortes que componen 'Wheel Of Talent'. La gente se volvió loca coreando trallazos de morriña punki como "Remember The Ramones" y bailó hasta la extenuación con temazos "It Is And It Was". La situación requería mover la tibia y el peroné ¿no?


La espinita fue que no sonara alguno de esos temas que han grabado en español con tanta gracia y sentido del humor como "Veo La Luz" o "Todos Queremos A Lupe" pero no nos quejemos, que al final y lo de verdad importante es que salimos todos con la camisa mojada y las articulaciones más calientes que... que...... ¡Bueno, muy calientes!


DO THE TWIST!!!