domingo, 3 de marzo de 2013

Los 10 discos de... La Hora Funkfarrona:

Mucho tiempo después, retomamos esta idea de mostrar los 10 discos favoritos de nuestra gente y amigos que iniciamos ya el año pasado con la selección de Víctor Hugo -vamos, del que escribe estas líneas-.

En esta ocasión, tenemos el placer de conocer los gustos musicales y el top ten de Mr. Funkfarrón, una de las personalidades más eclécticas, entrañables y simpaticonas que ha pisado la RUAH y que he conocido en los últimos tiempos, aunque él se empeñe en autodenominarse gafapastas, outsider y otras cosas que no vienen al cuento... Así que sin más dilación y sin más peloteos, allá va su selección musical:



LOS 10 DE LA HORA FUNKFARRONA

El Funk, como muchos otros géneros, es un género de influencias. Todo puede empaparse de él y viceversa. Por ello todos los discos aquí descritos tienen relación entre sí de una manera u otra. Porque qué es la música sino reciclaje constante. Ojalá las energías renovables pudieran basarse en groove... Viviríamos en un mundo mejor.


1º Rage Against The Machine – 'Renegades' (Sony, 2000).
Pongamos una batería sacada directamente del armario de The Stooges y un bajo ametrallador como The Meters. Una guitarra que parece que la acabas de coger del Cash Converter y simulando efectos más propios del scratching, o de un niño epiléptico con ganas de irritar ciertas partes del cuerpo de su progenitor. Y, por último una voz nasal pero contundente que parece salida de Compton o South Central con toques latinos. Y tenemos una mezcolanza perfecta entre el Hip-Hop más combatiente propio de Public Enemy, el Funk más sucio y crudo de los 70, y el Rock-Metal más dinamitero que te puedas echar a la cara. Puede que no comulgues con sus ideas político/comerciales y que éste sea un disco de versiones, algunas veces bastante infravalorado, pero cuando uno empieza escuchando ese “Microphone Fied” o el Afro-Rock “Renegades Of Funk” uno piensa que pocos lo hicieron como ellos en los 90.





2º Joe Bataan – 'Salsoul' (Mericana Records, 1975).
Uno de esos artistas que no tiene disco malo, que ya es mucho decir en una carrera de más de 40 años. Y sumando, que el amigo con su Cristo al pecho no tiene intención de parar. Pero si encima empiezas con un tema como “Mi Nube”, que en oídos de este servidor es una de las canciones más hermosas que se han creado, y sigue con trallazos Lati-Funk como “Super Strut” o Soul-Disco como “Continental Square Dance” es ya para quitarse el sombrero, la camisa y, si me apuran y con la compañía adecuada, hasta la ropa. Este disco no solo fue el culmen de ese sonido que tanto había desarrollado, del que era el rey máximo y único, a esas alturas, exponente sino que dio nombre a una discográfica cuyo catálogo es tan estupendo como este disco. Cierto es que no es que tuviera una lírica preciosa, ni que fuera un gran cantante pero como compositor fue, es y será inigualable. Porque en la humildad esta la calidad, simplemente un chico ordinario. 





3º Los Chorbos -  'El Sonido Caño Roto' (CBS, 1975).
¿Qué pasaría si lleváramos a The Temptations (de los que se consideraban admiradores) a una fiesta gitana en un piso recién construido del ministerio de la vivienda en Carabanchel  allá por el año 75 y les diéramos un mes para que hicieran lo que les apeteciera, además de componer música? Seguramente acabarían todos freídos por las ametralladoras de los picoletos pero, musicalmente hablando, el resultado no diferiría mucho de este disco producido por el siempre magnífico Jose Luis de Carlos, puliendo el sonido que comenzó con Las Grecas y llevándolo al lado más Funk-Soul con los arreglos de Johnny Galvao.  Aquí el nombre del LP 'Poder Gitano' como clara alusión al paralelismo de la marginalidad gitana en España en esas zonas de la periferia madrileñas con el que sufrían los afroamericanos allá en Harlem sobre la misma década. Cuando todavía no existía esa impostación de las discográficas y la calidad estaba en la música y en el ojo de los productores. Tanto Los Chichos como Los Chunguitos le deben mucho a este disco. Sino busquen en Youtube "Libre Quiero Ser"





4º Al Supersonic and The Teenagers – 'Not Too Young' (Unique Records, 2010).
Hay veces que la expectación supera a la percepción. Que hay discos que te gustan antes de comprarlos y eso te da una visión poco objetiva de ellos. Y eso a la gente no le gusta pero, entonces ¿Cómo tendrías que escuchar la música?¿Como meros androides en busca de la perfección técnica?. Por eso cuando salió este LP pensé que me gustaría, aún sin conocer al grupo ni escuchar nada suyo nunca antes. Simplemente surgió. Y ahí llegaron uno a uno los mejores bombazos de Soul hechos en nuestro país: “It Must Be Love” y “Lean On Me” como maravilloso homenaje a los clásicos más oscuros, “The United Nation Of Soul” como el tema que da significado a todos los que amamos este género por encima de etiquetas y demás chorradas del Rock Deluxe, o “Keep On Walking” ejemplo de que cantar cuando nos ponemos bizcochones. Puede que sea por ese portento de voz llamado Al Olmedo, porque la mano que los produjo fueron las de Carlo Coupé, el mejor en lo que a música negra se refiere de por aquí, o porque sacaron su primer disco después de tocar juntos durante más de una década, pero hay un momento para un disco y una banda, y este es el de los soul boys de Granada.  





5º El Señor Rojo – 'Madrid Aprieta' (Rap Solo, 2009).
Con el Hip-Hop ocurre un poco como con el alcohol, de joven se  tolera muy bien pero demasiado termina cansando, que todavía no ha llegado el día que vomitemos CD’s hasta que, con el tiempo, le das otra oportunidad pero ahora sabiendo lo que tomas y diferenciando la calidad edición oro del simple garrafón. Por eso, hablar sobre un disco de Hip-Hop es complicado, sobre todo por la valoración: ¿Las rimas o el contenido? ¿El flow o la producción?, un tema con muy buenos samplers y una rima bastante mediocre no entraría, ¿y un tío con un verdadero don para rapear pero con una base que echaría para atrás al mismísimo Vanilla Ice? Como todo en la vida, hay que buscar el término medio, y ahí es dónde entra este rapero de Leganés tan hábil con la lengua como con los dedos.  Si bien a nadie le fue indiferente aquel “Llora por tus miserias”, verdadera obra maestra del Hip-Hop nacional, ni aquel EP 'Estado Mental Madrid Ciudad', con “Madrid Aprieta” se erige como una cima en su carrera, mostrando un disco extraterrestre dentro del Hip-Hop nacional.

Porque este disco trata sobre Madrid, sobre esa ciudad que no aparece en los periódicos panfletarios y mediáticos, y sobre su ambiente y sus calles. Deudor de los mejores discos de la edad dorada del género a principio de los 90, muchos son los temas a recordar, desde el que da nombre al disco, ecografía de una ciudad sucia y bañada por las farolas a la medianoche, hasta la misógina “Un Coño Más”,  la oscura Días Grises”, el homenaje a los grandes del género “Cabrones Reales” o la verdadera joya del disco Plan Maestro Pt. 2”. Si además juntamos a lo mejorcito del Hip-Hop nacional como DJ Uve, Grazzhoppa, Científico y Rush de Perros Callejeros, banda que sigue la estela del Señor Rojo en aquel otro gran disco 'Perdedores de Barrio', Hermanos Herméticos, o los violadores R de Rumba y Kase-O, estamos ante uno de esos discos que, te guste o no el género, hay que tenerlo con luz tenue apoyado en la mesilla de noche cual virgen andaluza.





6º Johnny ‘Hammond’ Smith – 'Gears' (Milestone Records, 1976).
Si -en esta lista- se ha incluido a Jay Kay y sus compinches, es porque antes hubo un cuando y un quién. Allá por el año 1976 un ya consagrado pianista con prácticamente dos décadas a sus espaldas y en el ocaso de su carrera decidió perfeccionar lo que unos cuantos años atrás venía ya esculpiendo: una verdadera obra maestra del Jazz-Funk, cuando la música Disco estaba emergiendo y el Hammond con que se le apodaba estaba empezando a caer en desgracia en pos de una modernización del sonido. Y es que cuando un LP empieza por una línea de bajo y batería como la de “Tell Me What To Do” (con uno de los mejores solos de piano Rhodes que servidor recuerda escuchar en sus jóvenes oídos), continúa con esa intro latina y que demuestra que no sólo Leticia Sabater sabe hablar con acento de Baltimore en “Los Conquistadores Chocolate”, la chulería groove de Shifting Gears” o la onírica pieza cósmica de “Fantasy”, es que estamos ante uno de los tótems de la música negra en los 70.





7º Ray Barretto – 'Acid' (Fania, 1968).
El disco fundacional de la música latina, aquí y en la Indochina oriental, que debe ser como la normal pero con menos ritmo. Porque cuando este Jerry Lewis intelectual y con cara de que le han robado el bocata unas cuántas veces en el recreo hizo ese pedazo de tema “El Watusi”, no sabía que estaba haciendo historia en la música. Que estaba creando algo distinto y que haría bailar hasta al groupie más emo de Björk. Porque 4 años después de este bombazo regaló el disco con el que un servidor descubrió el Boogaloo y la música latina en general fuera de prejuicios que puedan darse por esos fines de semanas pachangeros. Maravilla sonora donde no sólo mezcla como nadie el Soul más arraigado de esas calles de Harlem con el Son y el Mambo que llevaban más de diez años deleitando los cubanos afincados en América sino que dejó melodías tan famosas como los vientos de A Deeper Shade Of Soul”, ese Boogaloo infernal de presentación llamado “El Nuevo Barretto”, la Salsa más primitiva con “Sola Yo Te Dejaré” o porque se ganó el apelativo de ‘Hard Hands’ en “The Soul Drummers”. Luego aparecieron los 70, sus fusiones con el Jazz y el Funk más en boga en esos momentos para su posterior reniegue de todo ello en pos de la Salsa puramente ortodoxa. Pero hubo una época en que todas las razas bailaban al mismo tiempo. Y en la que Marc Anthony no iba por ahí haciendo de Hector Lavoe.





8º Jamiroquai – 'The Return Of Space Cowboy' (Sony, 1994).
No es casualidad que en esta selección eligiera el disco de Johnny Hammond. Al fin y al cabo, sin él, bandas como Jamiroquai no hubieran existido, o hubieran ido en otra dirección, quién sabe. Su influencia es palpable en todo el disco, si bien es cierto que en temas como “Scam” o “Mr. Moon” dónde también pueden versos ecos de aquella banda oscura de Space-funk llamada Manzel, la evidencia es clara, no es precisamente este disco un ejercicio de puro revival. Es la definición clara de lo que significó el Acid-Jazz. Nada más que todos los elementos de la música negra, con rapeo incluido en “Just Another Story” sobre ese Funk combativo,  metidos en la batidora de unos músicos en estado de gracia, junto a una producción brillante, algo raro para la época que era. Después llegaría el éxito mundial con 'Travelling Without Moving' y nada volvió a ser lo que fue. Pero siempre nos quedará el Buffalo Man yendo al espacio como un cowboy gracias al Cheeba.





9º Fundación Tony Manero – 'Sweet Movimiento' (Virgin, 2003).
Si uno se pone a pensar en un disco español, de principios de siglo, y de Disco-Funk, se podría pensar que estamos ante una banda homenaje a Bonnie M, o Kool & The Gang. Nada más lejos de la realidad. Porque, aunque así fueron sus comienzos, esta banda catalana quizás no sea la pionera en realizar música negra con conciencia de ello en nuestro país, pero si los que lo popularizaron durante algún tiempo, y se hicieron un nombre fuera del circuito tan pequeño como es el correspondiente al del groove con canciones compuestas por ellos. Porque ganar un disco de oro por un LP de música negra por aquí es algo que parece, y sigue pareciendo propio de un relato de Lovecraft. Pero ellos lo hicieron y arrasaron, vía anuncio automovilístico, con esa maravilla llamada "Looking For La Fiesta".

Pero dos años después regresaron por la puerta grande. Un disco que, aunque pareciera que viniera con la etiqueta del anterior, música Disco puramente hedonista y con simple objetivo de romperte la tibia y el peroné sin que Figo te entre a taco descubierto, 'Sweet Movimiento' es un disco mucho más nutrido de todas las referencias que harían de los Manero la banda que es ahora. Porque si “United Soul” sigue demostrando que en la pista de baile siguen mandando, los rapeos ochenteros de “Master Mike” bajo ese riff de guitarra espectacular y ese Philly Sound que se marcan en “Sunday Disco Down” podrían ser suficiente razón para tenerlo, las 9 siguientes canciones muestran que las lentejuelas y los pantalones de campana se empiezan a sustituir por capoeiras en ese dabadá tan Santisteban llamada Nights Over Asland”,  el Electro-Funk ideal para hacer el funky walk de Richard Pryor “Robodance”, la mejor del disco junto a ese Acid-Jazz-Disco con la más preciosa intro que uno recuerde por estos lares Slip Life (30 seconds decisions)”. Porque todavía se puede confiar en algunos para sacar esto adelante, aunque sea musicalmente que no es poco.





10º James Brown – 'Motherlode' (Polydor, 1988).
Cuando allá por 2004 en la otrora gran galería y disfrute de la música Madrid Rock, ya en horas bajas y con numerosos carteles de ciertos sindicatos rodeándolos, un servidor se dignó a adquirir este disco de 'el padrino del Soul' no se esperaba que, casi una década después, fuera un disco tan admirable como 'Payback' o 'Hell', con la curiosidad de que era un recopilatorio de rarezas puro y duro. Pero ¡qué rarezas! Precisamente por ser los temas de la época más prolífica, y porque estas caras B y rarezas podría haber sido las canciones principales de la mayoría de sus discos. Verdaderos momentos de inspiración como ese Funk-Garage con su inseparable Bobby Bird y el bajo atronador de Booty Collins “Since You’ve Been Gone” el “Funk Bombcuyo nombre deja claro como suena este tema, o aquella pedazo de banda sonora del blaxploitation Slaughter’s Big Rip-Off con el patibulario Jim Brown vistiendo de torero a quién se pusiera por medio, llamada “People Get Up And Drive Your Funky Soul”. Es paradójico que quizás en el peor momento de su carrera, ya en plena devaluación y con el éxito de “Living in America” tan caduco como el PCP que asomaba por su lengua esas noches poligoneras que se pegaba, Polydor se dignara a sacar este recopilatorio que sacaba a relucir grandiosos temas para mostrar lo que algún día fue este hombre, y que, si no hubiera sido por su megalomanía y demás extraños pensamientos que rondaban por su cabeza, seguramente hoy se lo recordaría todavía más y mejor. Y es que hacerte una foto con Nixon nunca es una buena idea.