martes, 30 de octubre de 2012

Bonafide = Rock:

El domingo fue uno de esos días redondos: reencuentro con amigos que hace tiempo no veía, cervezas, charlas sobre lo divino, sobre lo humano y finalmente, para rematar la jornada por todo lo alto al acercarse la fecha de mi cumpleaños... un poquito de Rock And Roll.

A las 22:00 tenía una cita con Bonafide, una gran banda sueca de Hard-Rock que se encuentra este mes de gira por toda la geografía española para presentar el que es su último disco hasta la fecha: el por muchos esperado 'Ultimate Rebel' -2012, Off Yer Rocka Recordings-.


Para abrir la noche en Alcalá de Henares y también en lo que va de gira, Bonafide contó con la presencia de una joven banda -el señor que vendía sus EP´s en el tenderete me contó que no llegan a los 20 años- procedente de Rivas Vaciamadrid llamada Rocket que fueron un puntazo. Llegué un poco tarde, pero creo que fue en el momento justo: abrir la puerta de la Sala EgoLive y escuchar a Ale, el cantante del grupo, presentar que la siguiente canción que iban a tocar era el "Burn" de Deep Purple y que Glenn Hugues era uno de sus cantantes favoritos de la Historia del Rock... ¡Así da gusto! ¡Ya me tenían ganados los jodíos!


En acción, los chicos de Rocket tienen todo lo que se espera de una banda de Rock: energía, fuerza, alegría, desparpajo... Lo dieron todo durante los aproximadamente 40 minutos que tocaron y el público lo agradeció de una manera tan cálida y cercana que me sorprendió, ya que no se trataba de una banda local propiamente dicha. Creo que es un dato que nos da la idea de la buena impresión que causaron y del excelente comportamiento sobre el escenario de Rocket.

Sonaron “We Love Rock ´n´Roll”, “Addicted To Speed”, “Get Ready” y otras tantas de manera impecable, pero lo bueno de todo esto es que el margen de mejora que tienen estos chicos es todavía enorme. Sin lugar a dudas, lo mejor está por llegar, y creo que llegará, porque cuando acabó su preparado show y empezaron los suecos, me di cuenta que los chavales no quitaban el ojo sobre el escenario, aprendiendo y absorbiendo como una esponja trucos, detalles y esas cosas que al resto de los mortales se nos escapa…



Agotado el tiempo, se bajaron los chicos de Rocket aclamados por la gente, se cambiaron los cacharros y llegó el turno para los de Malmö.

Lo primero que se me vino a la cabeza fue uno de esos tópicos que no nos permiten ver la realidad tal y como es, en su plena diversidad, con todos sus ricos matices... ¿Sabéis aquél que dice que los escandinavos son gente fría, anodina y aburrida? Pues ayer fue otra de esas barreras que se me acabó rompiendo y cayendo a los pies, porque aunque tenga unos cuantos discos de gente como Turbonegro y tal, resulta que hasta que no lo ves en vivo y en directo, como que no te lo crees del todo, porque fue poner los pies sobre el escenario los tíos de Bonafide y contactar con la audiencia desde el primer segundo levantando sus copas, dándole al bebercio y brindando con nosotros en un esforzado chapurreo de español que siempre es bien recibido.


Como hemos dicho antes, Bonafide está en nuestro país de gira presentando su álbum ‘Ultimate Rebel’, pero eso no quita que los bigardos suecos también nos lanzaran bastantes pepinos procedentes de sus anteriores trabajos discográficos: ‘Bonafide’ -Sweeden Rock Records 2007-, ‘Something´s Dripping’ - Sound Pollution 2009- y ‘Fill Your Head With Rock-Old, New, Tried & True’ -Sound Pollution 2011-. Ni qué decir que con todo este arsenal empezó lo bueno…


Entre brindis, saludos y guiños al público, Bonafide se encargó de encasquetarnos una siempre necesaria dosis de buen Hard-Rock. Más allá de lo meramente musical, lo cierto es que para una banda internacional de Rock que viene a tocar a España no hay nada mejor que sazonar su repertorio con una serie de improperios y chascarrillos futboleros para conectar con el público. Y eso es precisamente lo que hicieron: mucho Atleti por aquí, mucho “pu7A M@dr3” por allá y todo ello bien mezclado eso sí con temazos del calibre de 50 Cent Millionaire” -un tema que es perfecto para escuchar tirao en la barra de un bar- y de “Dirt Bound”, que es la canción que hay aquí abajo:


Se notaba que el buen número de asistentes se lo estaba pasando en grande. De la banda se podría decir otro tanto de lo mismo. La conexión y el buen rollo se percibía en casos y detalles como cuando entre canción y canción el guitarrista, cantante y frontman Pontus Snibb chocaba los cinco con el público que estaba en primera fila, cuando se animó a decir que era mejor público que el de la noche anterior -eso se lo debe decir a todas-, cuando se ponían a regalar púas a diestro y siniestro o cuando en un descanso entre canciones Pontus le dio un cariñoso piquito al bajista Martin Ekelund, que además de tener un precioso bajo modelo Firebird, no paraba de subirse al equipo de sonido, al bombo, de rockear como Dios manda y de sonar como debe sonar un bajista: percusivo, profundo… ¡Y es que el amor es tan bonito!


Todo iba como la seda, pero un problema con un ampli hizo que la segunda guitarra -o primera dependiendo del momento- de Mikael Fassberg se quedara fuera de juego durante un par de canciones largas. Fue este ese pequeño y preciso momento en el que se ve si una banda tiene madera de grande o si los acontecimientos les superan y empiezan a menguar de tal forma que pasan de ser una poderosa banda de Hard-Rock a un grupo infantil tipo Parchís… Y no exagero, porque casos tan aparentemente insólitos como este que os cuento se han dado unos cuantos…

Pero Bonafide no se convirtió en la versión escandinava Enrique y Ana, porque ante esta situación los tíos de Bonafide pensaron “no problem!”, y para que el público no estuviera tan centrado en el percance técnico -no nos podemos fiar de las máquinas pero no podemos vivir sin ellas- Pontus decidió bajarse del escenario y meterse entre el público para realizar un solo de los de hacen afición. Se recorrió toda la sala, se dejó fotografiar con poses de auténtico Rockstar y para rematar la faena se subió a un diván-sofá-loquesea para continuar con el espectáculo guitarrero. Fue una jugada brillante, ya que con ella logró captar la atención de la gente y además elevar y redondear el nivel de calidad y genialidad de la noche.


También hubo momento de gloria para Niklas Matsson, el baterísta, que ya descamisado por el calor, se nos marcó un solo en el que jugó con el público. Luego se levantó, nos contó algo de la Ponferradina -¿?-  y se lanzaron de nuevo a la carga.


Solventado el contratiempo, la banda dejó un hueco para que el pobre Mikael pudiera entrar de nuevo en calor y demostrar lo bueno que es, así que se puso a tocar brevemente cosillas de Thin Lizzy -una debilidad personal-, Bad Company y ACDC. ¡Cuantísimo criterio!


La retahíla de canciones que posee esta banda es increíble, aunque desde aquí destacaría dos temas: El primero de ellos es “Down”, perteneciente a su álbum debut:



Y el segundo es “Fill Your Head With Rock”, del que Pontus dijo estar muy orgulloso ya que es uno de sus grandes éxitos como compositor al ser reconocida internacionalmente en 2011 por la prestigiosa revista británica Classic Rock Magazine como uno de los mejores temas de ese mismo año… No es para menos.

Esta canción la tocaron con mucha fe, gustándose y alargándola en su desarrollo, destacando el momento en que Pontus se puso a cantar con ese potente vozarrón suyo sin micrófono. Esos son los momentos que de verdad merecen la pena vivir.


Como toda historia tiene su fin, esta de aquí no iba a ser menos. Llegaron los bises y nos acabaron de dar una lección de ROCK con “I Don´t Need No Doctor” -la versión de Humble Pie con el menudo y a la vez poderoso Steve Marriott me parece grandiosa- y “I Can´t Explain” de The Who -Keith Moon estaría orgulloso de como sonó ayer en manos de Bonafide-, dos canciones clásicas que siempre vienen bien para finiquitar una noche que empezó bien y acabó mejor, muy "comodoramente".


¡Viva el Rock!

martes, 23 de octubre de 2012

Van Morrison - 'T.B. Sheets' - "It´s All Right":

 Para conocer esa etapa musical intermedia de Van Morrison que va desde el lanzamiento de su primer disco en solitario en 1967, 'Blowin’ Your Mind!', a su definitiva consagración ya iniciada la década de los 70 como una de las voces más expresivas y únicas del Rock, no hay nada mejor que pararse un rato y escuchar tranquilamente el álbum 'T.B. Sheets'.


 Como ya se habrán dado cuenta los seguidores de Van Morrison, T.B. Sheets resulta también ser en origen el título de una canción que apareció en el disco debut de Van y que tiene una historia  bastante curiosa: según cuenta la leyenda, este tema fue escrito por el de Belfast en memoria de una chica que vivía con él -una novieta o algo similar suponemos- que enfermó de tuberculosis y a la que, tristemente, vio morir postrada en la cama... Tras el dramático suceso compuso esta canción, se metió en un estudio a grabarla y mientras estaba cantándola se dice que hubo que parar la sesión porque rompió a llorar…

 Lo cierto es que es una historia que no sé si creerme, pero el mundo del Rock ya se sabe que está plagado de invenciones y demás leyendas. Así que volvamos a la música.


 Producido por Bert Berns (pieza clave en el éxito de Them y del joven Van Morrison debido a que fue además el compositor de clásicos de la banda como “Here Comes The Night” o “Gloria”) y publicado por Columbia en 1973, este disco contiene interesante y jugoso material sonoro perteneciente al período en el que Van Morrison grababa a finales de los 60 para las discográficas Bang Records y Epic: versiones originales, primeras tomas inéditas y alguna que otra canción difícil de localizar en otros trabajos…

 En su momento, 'T.B. Sheets' fue un trabajo que no contó con la aprobación y el consentimiento del artista debido a cuestiones legales. Pero una cosa no quita la otra y… es que esta colección (reeditada y remasterizada nuevamente en los 90) tiene un sonido único, especial, cuajado de grandes piezas… Como ésta con la que nos despedimos por hoy, la deliciosa y cautivadora “It´s All Right”:

sábado, 20 de octubre de 2012

Hechizo - Tributo a Héroes Del Silencio:

Da igual el ámbito o tema del que hablemos -arte, economía, política e incluso sobre natación sincronizada o bonsáis-, que siempre surgirán los debates y las discrepancias debido a que hay un hecho que es impepinable: todas las personas tenemos nuestras preferencias y nuestras manías.

Por ejemplo, en el mundo de la música -lo que nos atañe en este caso- hay nombres con los que disfruto enormemente, que sigo con pasión y que no voy a citar aquí porque no es ni el momento ni el lugar adecuado.
Luego, hay una zona intermedia de artistas y bandas que anteriormente aparecían apuntadas en mi lista negra y que pasado el tiempo han terminado incluidas en mi estantería de discos imprescindibles. Tampoco diré cuales, por respeto a los primeros.
Pero no todo es así de bonito, porque también hay una tercera categoría de gente que nunca me ha llegado a atrapar y conquistar el oído, con la que no conecto pese a reconocer su indiscutible mérito o calidad, y a la que incluso he llegado a cogerla un tanto de ojeriza y tirria... Como es el caso de mi tormentosa relación con -ahora sí digo el nombre- Héroes Del Silencio.


Tal vez fuera porque a mediados de los 90 servidor estaba centrado en otras movidas musicales y no se enganchó al sonido Héroes o que posteriormente mi padre me diera la chapa día sí día también con discos como ‘Flamingos’ y ‘Freak Show’ o que mis amigos sean en teoría unos “fanses” de la banda zaragozana o que Bunbury me caiga raro o que… ¡Bah! ¡Dan igual mis justificaciones!

Inexplicables filias y fobias a parte, lo que está clarísimo es que nosotros, Los Sultanes Del Swing, disfrutamos muchísimo con la música y más aún si esta suena desde lo alto de un escenario en vivo y en directo.

Una música por ejemplo como la que tuvimos la oportunidad de escuchar este viernes 19 en el concierto que Hechizo realizó en la SalaEgoLive.


 Hechizo es una banda tributo a Héroes Del Silencio que cuenta en su currículum con un par de datos a tener muy en cuenta: el primero, es que es una de las bandas tributo que más conciertos lleva a sus espaldas recreando a Héroes –se nota que no es de esas que se juntan contadas veces y que luego suenan de aquella manera como a cacharrería-;  y el segundo, es debe ser de las pocas bandas tributo que cuentan con el beneplácito del homenajeado ya que Manu, el cantante del grupo, fue llamado expresamente para hacer de doble de Enrique Bunbury en el concierto grabado en 3D para Canal+ en 2010.

Pues con todos estos antecedentes nos dirigimos a la Sala EgoLive. Llovía un poco, el tiempo era desapacible, apetecía quedarse recogido en casa y mis anteriores experiencias con bandas tributo no ayudaban a que mi camino hacia la sala fuera muy alegre, pero hice esfuerzo por tener en cuenta unas palabras de la banda que sobre su espectáculo leí por ahí: “…sólo tienes que dejarte llevar…”

Y eso es exactamente lo que hice.

Fue doblar la esquina y ver que la presencia de público en la puerta era notable. No sabría decir la cantidad ni por aproximación, pero que era muy superior al número de otras ocasiones fijo que sí. Con decir que es la primera vez que pasé calor de verdad, se dice todo. Lo cierto es que el hecho de que la gente se apunte y venga a las actuaciones es algo que agradezco como espectador, ya que hace que el ambiente que se genere sea mucho más cálido y propicio para pasarlo en grande.
El concierto empezó pasadas las once de la noche y todavía seguía entrando gente. Entramos junto a un par de amigos y compañeros de la RUAH, César y Jose, buenos entendidos y seguidores de Héroes que convertidos en modernos cicerones, me fueron aclarando los títulos de las canciones que se me escapaban y demás datos que ahora me sirven para hacer esta crónica del concierto, así que desde aquí les doy las gracias. Concierto que por cierto empezó como un tiro con canciones como “Senda”, “Iberia Sumergida” y “El Mar No Cesa”.
Como es de suponer, el repaso que Hechizo dio a la discografía de los zaragozanos fue de manual, impecable. A partir de entonces, la banda empezó a derramar canciones que te gusten o no, muchas de ellas se reconocen e identifican claramente aunque no los manejes porque forman ya parte del imaginario colectivo español. Canciones convertidas en himnos desde hace ya unas décadas que el público tomó como suyas y que ayer celebró como si no hubiera mañana, dándolo todo, con una entrega tal que miedo me da pensar cómo se lo pasarían si estuviera el grupo original delante. Bailaron, cantaron, corearon todas y cada una de las canciones… En fin, que no creo que al término de la función salieran defraudados.


 Hechizo se ganó al público debido a varios motivos: uno de ellos es que la banda es de la ciudad y que desde que empezaran a tocar en 2006, han conseguido hacerse un nombre y arrastrar ya a bastantes seguidores; el otro, que la banda a la que homenajean tiene un gancho que perdurará toda la vida; y para rematar la jugada, que el sonido que transmiten desde arriba del escenario es de una fidelidad y una calidad más que notable. Buena prueba de ello es lo compacto y certero del espectáculo que nos brindaron, así como el talento de sus músicos: David Castaño al bajo y apoyo vocal, Mario Casas a la batería, Javier Mellado a la guitarra eléctrica y Manu Sanz a la guitarra acústica, armónica, megáfono -por qué no mencionarlo- y a la voz principal, clavada a la de Enrique Bunbury.

Llegó la última canción, “Avalancha”. El cantante acercó el micro para que los asistentes pudieran poner su granito de arena en los estribillos y la banda dio pruebas una vez más de la gran capacidad instrumental que poseen en su conjunto. Se acercaban a la cumbre final del tema. Momento aprovechado por Manu para bajarse del escenario y salir fuera a tomar el fresco. La avalancha se cerró por todo lo alto con unos guitarrazos y batacazos a la batería de los buenos. La gente aplaudió y nos fuimos para casa con la sensación de que la noche mereció la pena y de que puede ser que algún día, quizás, tal vez… me compre un disco de Héroes Del Silencio, que no es mala conclusión.


 Ahí va a continuación el listado de canciones que Hechizo tenía preparadas:
-          Senda.
-          Iberia Sumergida.
-          El Mar No Cesa.
-          Mar Adentro.
-          Tesoro.
-          La Chispa Adecuada.
-          Sirena Varada.
-          Hechizo.
-          Entre Dos Tierras
-          Maldito Duende.
-          Oración (el compi César me dijo que esta canción no sonó).
-          Nuestros Nombres.
-          Héroes De Leyenda.
-          No Más Lágrimas.
-          Rueda Fortuna (estas tres últimas marcadas dentro de los bises).
-          Apuesta Por El Rock.
-          Avalancha.

viernes, 12 de octubre de 2012

¡Curiosidades del Rock!


"Sixteen Tons", ese clásico americano de 1946 que trata sobre la dura vida de un minero parece no sufrir el paso del tiempo ya que década tras década ha sido versionada  por artistas tan relevantes y tan diversos como Bo Diddley, Tom Morello o nuestros artistas José Guardiola y Pedro Ruy-Blas.

Para la célebre portada del disco de Pantera 'Vulgar Display Of Power', la banda quería que se viera en ella a un hombre encajando un puñetazo. Para tal fin, la discográfica propuso la imagen de unos boxeadores dándose cera, pero a la banda no les gustó del todo esa idea, así que optaron por buscar en la calle a una persona que estuviera dispuesta a ganar 10 dólares por cada golpe recibido... Puede parecer  una barbaridad, pero se cuenta que hubo un tipo que aceptó el reto y que tras una sesión de fotos acabó con 300 dólares en el bolsillo. Os podéis hacer una idea de las tomas que fueron necesarias y de cómo le tuvieron que dejar la cara al menda...

Se cuenta se rumorea que el riff de la canción de los Rolling Stones "Satisfaction" le llegó a Keith Richards en un sueño en mayo del 65 mientras dormía en un hotel de Florida durante la tercera gira por los Estados Unidos de la banda británica... ¡A saber qué leches habría tomado el bueno de Keith antes de acostarse!

La guitarra de los 2 millones de dólares...
En una lista de las guitarras más caras del mundo, la Fender Stratocaster de Jimi Hendrix ocupó uno de los primeros puestos, llegando a la formidable cifra de 2 millones de dólares. El valor de esta Fender radica en que es una de las dos guitarras que el genio zurdo quemó durante una presentación en Inglaterra del tema "Wild Thing". Por hacer ese espectáculo pirotécnico tan molón, Jimi tuvo que ir a urgencias por quemaduras leves. ¡Si es que no hay que jugar con fuego, amigos!

jueves, 11 de octubre de 2012

Subsonics:

Quien se pase por nuestro Blog y por el programa de radio, se dará cuenta rápidamente de que aquí somos seguidores (entre otras cosas) de géneros como el Jazz o el Rock Progresivo de los años 70 y de todos sus atributos: el empleo de largas y complejas estructuras, el carácter más reposado y maduro, la búsqueda de la perfección y el habitual virtuosismo instrumental,… ¡Pero qué os voy a contar! Resulta que como seres humanos, somos también un poco contradictorios y disfrutamos bastante del sonido más 'garagero', es decir, de artistas y bandas que buscan en sus propuestas lo explosivo y espontáneo del Rock and Roll, y precisamente por ello también a veces lo atropellado, impreciso e irregular. ¿Os suena eso de que la belleza de lo imperfecto?


Pues ayer Los Sultanes Del Swing tuvimos la gran oportunidad de presenciar a una banda referente en este particular estilo: el trío procedente de Atlanta ¡Subsonics!


 Tres personas fueron suficientes para llevar a la SalaEgoLive de Alcalá de Henares todo ese ímpetu propio del Proto-Punk y del Garage: por una parte Clay Reed (guitarra y peculiar voz) y Buffi Agüero (percusión de pie a lo Maureen Tucker), que son los dos miembros originales de la banda desde hace ya unos veinte años; y por la otra Shane Pringle (bajo eléctrico y también compañero de fatigas de Buffi en otro proyecto paralelo a los Subsonics llamado Tiger! Tiger!).

De izquierda a derecha: Buffy dándole duro, Clay mostrando su clase y el codo del bajista.
Para los que se estén preguntando todavía a qué suenan los Subsonics, podríamos decir que sus miras son muy altas y que tienen como referencias musicales a los inventivos y frescos Modern Lovers, y sobre todo a la Velvet Underground y a Lou Reed (en cuanto escuchéis a Clay y a la minimalista y palpitante sección rítmica os daréis cuenta de ello). Así que ya sabéis por dónde van los tiros en esta ocasión…


El concierto tenía como objetivo la presentación del último disco de la banda (el séptimo en toda su carrera si las cuentas no fallan), publicado este mismo año por Slovenly Records y titulado ‘In The Black Spot’. Así pues, a lo largo del hiper-comprimido espectáculo que nos ofrecieron los Subsonics, fueron cayendo bastantes canciones de este nuevo trabajo. Algunas de ellas (las menos) eran reposadas y tenían un inconfundible sabor clásico que era de agradecer como en el caso de “Albert Lee”, pero la gran mayoría de las canciones que tocaron tuvieron como única prioridad el acelerar y propulsar al personal como así ocurrió con esta pequeña maravilla de un minuto y quince segundos que tiene por nombre “Bus 16”:



Haciendo honor a la verdad, debemos contar que la intensidad del concierto fue de menos a más y que debido a ello se nos hizo muy corto. Titubeantes al inicio (como esos momentos en que chocaron las baquetas durante un redoble y la guitarra no estaba a tope) después se fueron mostrando como una banda imparable, a medida que Clay se iba calentando, tirándose de rodillas al suelo para rematar los momentos culminantes, y que la compañía iba cogiendo el tono y el pulso a la noche. Dentro de la intensidad hipnótica (que se lo digan a ese espectador que se lo estaba pasando en grande y que acabó subiendo al escenario para saludar al grupo en medio del recital) y de la fugacidad del concierto (repetimos eso de que se nos pasó en un suspiro) hubo incluso tiempo para realizar una versión del célebre “I Heard It Through The Grapevine” de Marvin Gaye, pero no para un bis, que la gente de Subsonics había venido a Madrid (para una entrevista con 'El Sótano' de R3) y a Alcalá de Henares directamente de USA y al bajar del escenario pues como que estaban un pelín reventados. Cosas del Jet-Lag.



Ahora nos despedimos con una de las canciones incluidas en ‘A Lot To Forget’, que es un disco que  los Subsonics publicaron en 2002 y que me pillé en el tenderete al salir del concierto. Ahí va la espídica “Something Wrong With You”:



¡Que os guste!

martes, 9 de octubre de 2012

Actitud...

…A borbotones. Eso es precisamente lo que la banda neoyorquina Manitoba se encargó de derrochar sobre el escenario de la SalaEgolive, en nuestra ciudad, en Alcalá de Henares. ¡Un concierto que Los Sultanes Del Swing no nos podíamos perder!


 Son pocas las personas, artistas o bandas que vencen y convencen allá donde vayan… Pocos los que nacen con esa cualidad, con ese don. Pues bien, una de ellas es sin lugar a dudas y sin miedo a equivocarnos el señor Richard ‘Handsome Dick’ Manitoba, que es el peculiar cantante de (como no podía ser de otra forma) Manitoba.

La trayectoria vital y profesional de este tipo es de ciertamente interesante: a mediados de los 70 se convirtió en el frontman de The Dictators, una de las bandas más relevantes del Punk-Rock de NYC y del mundo mundial; después, con el paso del tiempo ha logrado adquirir el estatus de veterano líder y referente (casi espiritual) para las nuevas generaciones que se iban sumando al carro; así como el de adalid y defensor a ultranza de ese Rock and Roll primigenio, básico y elemental que tanto nos gusta a todos nosotros; sin olvidar que actualmente también es un personaje radiofónico allá en los States… ¡Casi nada señores!


 Porque la clave del asunto, de la actitud, no consiste en dejarse un pastón para vestir a la moda o en hacer aspavientos sin sentido alguno, no… La actitud es algo innato que no se puede aprender o ensayar. Se tiene o no se tiene, así de simple. De esa forma es como Handsome Dick, con su sempiterno gorro y sus cadenas consiguió atrapar a todos los asistentes a base de entrega, cercanía, labia (aunque a veces no entendiéramos ni papa, esa forma de expresarse y dirigirse al público en plan Robert De Niro funcionó perfectamente) y con esa fuerza y convicción inquebrantable en la música, en el Rock and Roll:



Para los que no lo sepan, Manitoba se puede considerar (problemas legales a parte) una nueva reencarnación de The Dictators que cuenta entre su formación actual con las guitarras de Ross The Boss (The Dictators y exManowar) y de Daniel Rey (compositor-productor de Ramones y miembro de Wild Kingdom), con el baterista JP Patterson (miembro original de TD) y con Dean Rispler (de la banda de Hardcore neoyorquina Murphy´s Law) al bajo eléctrico. Vamos, que los que se subieron al escenario la noche de ayer tenían talento para regalar, más pedigrí que un concurso canino, más… Ya me entienden.



Fotos de todos los miembros de Manitoba excepto de Daniel Rey, que se me escapó vivo.


La banda estaba perfectamente engrasada e iba como un cañón de compacta, rápida e intensa pero permítanme que como hijo de un baterista (no sé cuántas veces habré podido contar por aquí y a mis amigos aquello de que de chaval mi padre estuvo a punto de grabar con los Burning el disco ‘Madrid’) y como persona que siente predilección por la percusión, prestara un poco más de atención a la labor de JP Patterson, que hay que comentar que se dejó las articulaciones y los huesos de los brazos al darle semejantes estacazos a la batería, ¡qué bestia parda!. Fue en esos momento cuando entiendí la razón de sus coderas, muñequeras y demás protecciones…

Sobre los guitarristas y el bajista, pues otro tanto de lo mismo… Pero para qué seguir hablando si podemos poner la última canción (más bien temazo) con la que cerraron el show. “California Sun”:



¡Nos oímos!

Rarezas Musicales Programa 101 Especial ABBA - Kornet:

Como los Abba son de Suecia y eso de ir hacia el norte de Europa en busca de bandas interesantes es algo me gusta mucho, pues hacia allá que nos hemos ido de nuevo para hablar de un grupo que conocí hace un mes, que me voló la cabeza con su sonido y que viene muy bien para esta sección de Rarezas Musicales... Kornet.


 Kornet fue un grupo sueco de Jazz-Rock-Fusion y Progresivo formado por el baterista Ake Sundqvist (Ake con un circulito arriba de la 'a') y el guitarrista Stefan Björklund; un par de músicos que como habréis podido notar, tienen unos nombres un poco complicadetes de pronunciar...

Esta gran banda tuvo una existencia muy corta (concentrada entre los años 74 y 79) razón ésta por la cual nos dejaron para la posteridad una discografía pequeñitapequeñitapequeñita que consta únicamente de 3 álbumes, aunque eso sí, todos ellos de un sonido simple y llanamente maravilloso...


 ...Como bien demuestran con esta canción con la que nos despedimos hasta la semana que viene. Una canción perteneciente a su primer álbum de 1975, y que tiene como título el bello nombre de "Sju Hungriga Ar" (también con un círculo chico en la 'ar', qué manía más rara...):


 ¡Nos oímos!

¡Actualidad, Conciertos!


Hay numerosas citas este mes de octubre, así que ahí van unas pocas:


La primera es de Subsonics (un trío de Atlanta que lleva más de diez años en la carretera, con 5 álbumes editados y que entre sus influencias se encuentran the Voidoids, Bo Diddley, Ike & Tina Turner, The Velvet Underground y Phil Spector, casi nada) que tocará este miércoles 10 de octubre en la Sala Egolive de Alcalá de Henares. Más información sobre la hora y los precios en www.ego-live.com 

Si lo tuyo es el sonido garajero de los 60 tienes la oportunidad de ver a los alemanes The Satelliters en la Sala Egolive. Más información, en la misma dirección de arriba.

La segunda cita de la que os quiero hablar es de Anathema (uno de los maestros actuales del Rock Progresivo y Experimental) que tocará el 18 octubre en la sala Joy Eslava de Madrid acompañados de Astra como teloneros (una pedazo de banda que en mi opinión va a dar más que hablar que el grupo principal). Si viviera en Madrid y tuviera pelas no me los perdía por nada en el mundo, peeeero...

Keane, una de mis bandas de Pop favoritas (me mire la gente como me mire), que tocará el 19 de octubre en el Palacio de Vistalegre de Madrid. Las entradas, ya saben, donde casi siempre….

Cambiamos de registro, y el jueves 25, tendrá lugar en la Joy Eslava un concierto benéfico y homenaje a Levon Helm, el baterista y cantante de The Band (grandes entre los grandes).
Esa noche se tocará íntegramente The Last Waltz/El Último Vals, que es el mítico concierto que dio The Band para su despedida de los escenarios. Hay que decir que todo el dinero recaudad irá a parar a la asociación GEPAC, grupo de Españoles con Cáncer. Las entradas, a 10 euros, en ticketea. Es una muy buena causa, así que no hay excusas.

El viernes 26 de octubre, en la sala EgoLive de Alcalá de Henares, Festival de Heavy Metal Dead Quijote: en él tocarán bandas como Kinnara, Become Wrath, Dawn Of Tears y Stillnes. Entrada anticipada 6 euros, más info en www.ego-live.com

Y finalizamos por todo lo alto, con el concierto el sábado 27 de nuestros amigos Moongardening Inc en el Café La Palma de Madrid. Las entradas, 6 euros anticipadas, 7 con consumición. Yo sólo os digo que como mi cumple cae cerca, me voy a dar el regalazo de ir a verlos, así que si alguien se apunta conmigo, allá que nos vemos.

¡Y hasta aquí podemos leer amigos!