sábado, 3 de noviembre de 2012

Youthless - Quien no arriesga no gana:

Así se podría titular la singular actuación que Youthless, un dúo formado por Alex Klimovitsky -batería, teclados y voz- y por Sebastiano "Sab" Ferranti -bajo eléctrico y voz-, que está afincado en la ciudad de Lisboa y que se mueve con plena libertad entre las megalópolis de Londres y Nueva York. 


Con este cosmopolitismo con el que hemos empezado la crónica, lo más normal es intuir que la propuesta musical que Alex y "Sab" nos ofreciera en la pasada noche del viernes iba a ser arriesgadísima y compleja en comparación con todo lo que hemos podido ver hasta el momento en la Sala EgoLive. Porque nadie -bueno, mejor dicho yo- esperaba encontrarse con una actuación y un planteamiento estilistico tan próximo a la obra del neoyorquino James Murphy con sus LCD Soundsystem y con toda la escudería DFA Records. 

Y es que eso es lo que tuvimos delante: Indie, Rock, Electrónica, Garage, Experimental, Noise, Lo-Fi, Punk, Pop, Dance, Vanguardia, Dub... ¿Mejor paro no? 

Con una carrera que se remonta al año 2.009 y a la espera de lanzar a la calle su primer disco grande, nuestro dúo dinámico se dispuso rápidamente a repartir a diestro y siniestro canciones de las numerosas referencias en forma de EP´s, demos, sencillos y remezclas que nuestros protagonistas han realizado hasta la fecha. 

De 'Telemachy', su primer EP publicado en la discográfica portuguesa Optimus, es de donde tiraron más a la hora de construir su repertorio para la noche, ya que sonaron canciones como "The Beasts", "In Motion", "Travel N' Pieces" o esta pedazo de versión de los ya por sí insuperables Talking Heads que resultó ser una de las canciones más apreciadas y reconocidas por parte del público asistente... "This Must Be The Place":

 

La conexión y comunicación entre bajo y batería era excelente, ahí se notaban los años tocando juntos en garajes, sótanos, sitios inimaginables -como por ejemplo una bañera- y demás fiestas y saraos. 


Si de algo no pecaba la pareja era de solidez y contundencia -de ello dan fe unas cuantas baquetas que acabaron tronchadas-, pero lo cierto es que en conjunto daba la sensación de que se echaba de menos algo que empastara aún más las composiciones que Youthless estaba desarrollando sobre el escenario.
Sebastiano tocaba el bajo de una manera increíble, con una serie de trucos y efectos que hacía que lo que tenía entre las manos pareciera más una guitarra eléctrica que una Fender Precision Bass, pero era todo demasiado percusivo... Faltaba algo. 
Algo que Alex nos indicó en más de una ocasión, cuando entre canción y canción hacía gestos como queriendo decir que con un teclado de por medio todo sonaría mucho más redondo... Pero no pudo ser.


Pese a este inconveniente, había ganas de fiesta y jarana. Pidieron que alguien entre el público se subiera para cantar con ellos en una especie de karaoke de lujo. La gente no se animaba, hasta que Alfonso Sirera saltó al escenario para hacer un tributo a Sonic Youth via Youthles, dando como resultado una nueva superbanda: Sonic Youthless… Tonterías mías aparte, fue este un momento de hibridación entre público y artistas que pocas veces se puede ver debido a las barreras que nos ponemos unos y otros.

 


"Monsta" es la canción que en teoría cerraba la noche. Hubo un intermedio largo y salimos a tomar el fresco. Alex y Sebastiano charlaron con algunos asistentes, firmaron unos discos, se hicieron unas fotos y se tomaron otras mirindas.

Seguidamente, animados tal vez por el dios Baco y con los músculos bien calientes, decidieron volver a la carga con unos bises de auténtica flipada: entre canción y canción hubo tiempo para contar anécdotas de sus viajes por España, para profundas reflexiones sobre la situación económica mundial y la bondad del ser humano, sobre Obama, sobre el aserejé, para regalar unos CD´s suyos, para tocar “Golden Age” si mal no recuerdo, para perpetrar otra gran versión -en este caso el "Snowblind" de los poderosos Black Sabbath- y finalmente para iniciar una especie de locurón de jam en la que Alex y Sebastiano se intercambiaron los instrumentos y que no pudimos contemplar hasta su fin porque nos teníamos que retirar a nuestros aposentos ya que al día siguiente había que madrugar…



He aquí el setlist que prepararon los máquinas de Youthless (sin los bises anotados):



En fin, una marcianada disco-rockera y bailonga que en tiempos pretéritos sólo podría haber tenido lugar en Madrid y que afortunadamente ya podemos presenciar en nuestra ciudad… ¡Maravillosa noticia!

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