jueves, 28 de abril de 2011

Luigi Russolo: máquinas, imaginación, ruido... Futurismo:


Si en el programa dedicado a Aphex Twin íbamos de vanguardistas y experimentales, aquí en la sección de Rarezas no podíamos quedarnos atrás... ¡Teníamos que rizar el rizo! Por lo tanto, vamos a limpiar el polvo de nuestra máquina del tiempo, activar todas sus palancas y poner sus válvulas en marcha ¡porque vamos a viajar a la Italia de finales del siglo XIX y principios del XX!

En ese período tan revuelto y apasionante para la Historia, la Ciencia y la Cultura en general, aparecieron numerosos movimientos y corrientes de vanguardia que todos conocemos gracias a nuestros simpáticos profesores de literatura como los "ismos". Y concretamente sobre una de estas corrientes, el Futurismo, ¡es de lo que vamos a hablar un ratejo!

El Futurismo fue fundado en Italia por Filippo Tommaso Marinetti e inaugurado a través de la redacción y firma el 24 de febrero de 1909 del Manifiesto Futurista. Éste surgió como un movimiento reaccionario que buscaba romper con la tradición, el pasado, y los convencionalismos de la Historia en su más amplia acepción. Para ello, Marinetti y compañía se dedicaron a ensalzar la vida contemporánea basándose en dos temas principales: la máquina y el movimiento. Temas que desarrollaron a su vez mediante ideas secundarias como la juventud, la revolución, la energía-la fuerza-la explosividad, lo mecánico...

De ahí la célebre máxima futurista: "Un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia".


Esto que suena es una pieza titulada “La Pioggia” que cuenta con el acompañamiento visual del proyecto vanguardista “Ballet Mécanique” -1924- de Fernand Leger y Dudley Murphy.

El futurismo abarcó numerosas disciplinas y entre ellas como es normal, estaba la Música. Aquí es donde entra en acción nuestro hombre: Luigi Russolo: un intelectual -algunos dicen que también ocultista-, pintor y músico trasalpino que se ha convertido, con el paso del tiempo y sin quererlo, en uno de los verdaderos precursores de la actual música electrónica y de vanguardia debido a su innovadora concepción musical.

Como teórico musical, Luigi publicó en 1916 "L´Arte Dei Rumore" o "El Arte de los Ruidos": la variante musical del manifiesto futurista. Una obra en la que podemos ver como el italiano ya se anticipaba y parecía adivinar el surgimiento de otros sonidos-ruidos que por entonces eran todavía inconcebibles, pero que pasado casi un siglo son tan habituales como la Vanguardia Contemporánea, la Música Experimental, el Ambient, o el Noise,…


Además, Luigi Russolo fue un gran inventor ya que todas sus teorías fueron llevadas a la realidad mediante máquinas y cachivaches como el russolófono, el arco enarmónico o el espectacular intonarumore. Instrumentos todos ellos que sirvieron de acicate, base y cimientos gracias a los cuales ha sido posible desarrollar la avanzada tecnología musical que disfrutamos hoy día...

Imágenes del intonarumori.


Y por el momento… poco más puedo decir, ya que todavía estoy leyendo e investigando por ahí sobre la vida y obra de este hombre...

Ahora os dejo con una pieza en la que Luigi a los mecanismos y su hermano Antonio al acompañamiento orquestal clásico, nos muestran una de esas propuestas que tanto asombraron al mundo. Eso sí, tengan en cuenta más su valor histórico y didáctico que el sonoro, ya que los años causan estragos sobre los soportes de grabación ¿de acuerdo?…
He aquí una evocadora y sugerente pieza datada aproximadamente en 1924 titulada… “Serenata per Intonarumori e Strumenti”:

viernes, 22 de abril de 2011

R.E.M

R.E.M. se formó en el pequeño pueblo de Athens, en el estado de Georgia, Estados Unidos. Descubriendo que tenían gustos musicales similares, el vocalista Michael Stipe y el guitarrista Peter Buck empezaron a trabajar juntos, y con el tiempo conocieron al bajista Mike Mills y al baterista Bill Berry.

En abril del año 1980 la banda debutó en una fiesta de cumpleaños con el nombre Twisted Kites. En verano del mismo año, 1980, la banda ya eligió el nombre que emplearía en las siguientes décadas: R.E.M.

En esta misma época, la banda conoció a Jefferson Holt, que los vió en Carolina del Norte y se convirtió en su manager. Fue entonces, con nombre y manager cuando los miembros de REM dejaron la universidad para centrarse en el grupo.
En el siguiente año y medio, REM realizó una gira por el sur de EEUU.

En el verano de 1981, el grupo grabó su primer single, "Radio Free Europe", producido por Mitch Easter, que incluía como cara B la canción "Sitting Still". El single fue publicado por el sello discográfico Hib-Tone Records y editaron solamente 1.000 copias.

El sencillo fue un éxito en las radios independientes y por lo tanto también en las escuelas del sur del país. Las letras inquietantes y la voz de Stipe les daba ese sonido que les hacía distintos.

Como el single tuvo tanto éxito los sellos discográficos independientes se interesaron por REM y REM decidió interesarse por ello. Al final formó con IRS Records con el cual publicaron su primer EP, Chronic Town. La banda se fue a California para la grabación del EP.

El primer álbum de estudio de REM fue Murmur, lanzado en 1983. El disco debut tuvo mucho apoyo de críticas, incluso Rolling Stone que en esa época aún era lo que era colocó a Murmur como el mejor álbum del año 1983. El álbum llegó al puesto número 36 en la lista de álbumes de Estados Unidos (Billboard 200)

Gracias al gran éxito obtenido con el álbum debut, R.E.M. hizo su primera aparición en la televisión, en el programa "Late Night With David Letterman", donde tocaron "Radio Free Europe" y "So. Central Rain (I'm Sorry)" (que después aparecería en su segundo álbum de estudio)

Su segundo álbum de estudio fue Reckoning, que se publicó en el año 1984. El primer single fue el ya mencionado "So Central Rain". Si bien el álbum fue criticado por ser poco comercial por parte de las radios principales, las radios independientes acogieron cálidamente el álbum.

Para el tercer álbum, Fables of the Reconstruction, la banda decidió cambiar el rumbo de manera drástica. Para ello, viajaron a Londres. Las sesiones en el estudio se convirtieron en mucho complicadas y cargadas de tensión. Se dice que el frio de Londres se metió en Fables of the Reconstriction y por eso es un álbum tan oscuro.

Para su cuarto álbum REM ya había recobrado el calor de sus primeros trabajos y volvieron a un pop más alegre, el resultado Lifes Rich Pageant. Que no tuvo mucho éxito en EEUU pero si algo más en Gran Bretaña.

Tras el ligero éxito de Lifes Rich Pageant, R.E.M. lanzó el álbum Document. Éste se convirtió en su primer disco de platino y el mejor hasta la fecha llegando al número #10 en el Billboard 200 y en el #28 en la lista del Reino Unido. Este gran éxito les consiguió un contrato con la Warner Bros.

Su sexto álbum, Green se convirtió en un gran éxito y les llevó de gira.
En la década de los noventa la banda crece y crece. Tanto que Out Of Time (1991) vendió más de 10 millones de copias y en especial el single "Losing My Religion" (cuyo vídeo fue muy criticado por la iglesia católica), R.E.M. alcanza el estatus de banda de culto en todo el mundo, lo que la ha hecho ser digna de los Sultanes del Swing.

Un año después, en 1992, R.E.M. lanza un disco más oscuro y con letras más sórdidas, Automatic for the People, considerado como el mejor disco del grupo hasta el momento.
Y con este gran disco, dejamos la biografía de REM hasta el próximo día.

martes, 19 de abril de 2011

Moongardening Inc. y Motorpsycho / El Sol / Sábado 16 abril / 2ª Parte:

"El ruido nos devuelve a la vida" : Esta frase se atribuye a Luigi Russolo, uno de los más grandes representantes del Futurismo italiano y un visionario de la música allá a principios del siglo XX ¡Y tenía más razón que un santo!


Tras el espectáculo de Moongardening Inc. y su recogida de bártulos, tocó hacer un breve intermedio hasta la llegada de nuestros noruegos favoritos. Como todavía quedaba un poco de tiempo y seguía haciendo calor me fui, como mandan los cánones, a por la segunda cerveza. El compañero de medicina de Alcalá me había guardado el sitio en primera fila y al regresar de la barra del fondo empezaron, esta vez sí, los Motorpsycho: Primero los dos miembros originales y fundadores –los sempiternos Bent Saether y Hans Magnus Ryan al bajo, guitarras y voces-, e inmediatamente después el alto y desgarbado Kenneth Kapstadt a la batería.

Los que han estado al tanto de este blog han visto que en los últimos tiempos he hablado bastante de esta banda. Esto se debe básicamente a que me han calado hondo y de forma especial, aunque he de reconocer que todavía no soy un seguidor tipo "veterano de Vietnam" como lo era mucha de la gente que por allí se paseó. De hecho, de su abultada discografía únicamente tengo 5 discos: "Let Them Eat Cake" -2000-, "It´s A Love Cult" -2002-, "Black Hole/Blank Canvas" -2006-, "Little Lucid Moments" -2008- y "Heavy Metal Fruit" -2010- que es justamente el que iban a presentar aquella noche.
Por lo tanto podría decirse que iba a asistir a este apabullante concierto prácticamente a ciegas. Pero eso sí, sin ningún tipo de miedo ante lo que me iba a encontrar o cohibido por encontrarme fuera de lugar. Muy al contrario, estaba con muchas ganas de ser sorprendido, porque de vez en cuando hay que asomarse al vacío, a lo inhóspito y dejarse llevar...

Una fuente totalmente fiable, Manuel Torreiglesias, dice que todas esas sensaciones y emociones generan una serie de sustancias que son muy buenas para el corazón al igual que lo son la verdurita y hacer un poquito de deporte diario. Si mi abuela le cree a pies juntillas… ¿Por qué yo no?


Pocas veces he disfrutado tanto de un concierto en el que no me sabía o tarareaba todas las canciones del grupo o artista, y tampoco cayó ninguna de mis favoritas –hasta el momento- de la banda como por ejemplo lo son "Year Zero", "Before The Flood" o “The Other Fool”. Pero qué más da todo eso cuando te disparan a quemarropa trallazos como "No Evil" o uno de los temas más interesantes de su último trabajo: El monumental y apoteósico "Starhammer", que tarda en arrancar pero que merece muchísimo la pena pararse un rato a escucharla:





Ante semejante arsenal uno queda descolocado, indefenso y sólo puede hacer una cosa. Sólo una cosa: ¡Flipar en colores!
Ahí, en primera fila y atrapado por los mágicos sonidos y el ambiente general a veces me dio la impresión de estar en una especie de Woodstock de formato reducido y bajo techo -a esta creencia ayudó mucho la presencia de unos cuantos señores que molaban un huevo, de unos “taytantos” años, que peinaban largas y canosas cabelleras y que se movían como David Crosby puesto hasta las trancas de cualquier sustancia alucinógena-.





Ahora por favor, vamos a hacer un pequeño ejercicio mental. Recordad por un momento ese día en el que estuvísteis en el concierto más guapo de vuestras vidas... Y decidme: ¿Qué os entraba en aquél momento por el cuerpecito cuando cerrábais los ojos y os dejábais arrastrar? Digo esto porque supongo que seréis de los que cierran los ojos en los momentos clave de un buen espectáculo ¿verdad? Me refiero a momentos como ese soberbio solo de guitarra que te dejó noqueado, esa grandiosa explosión instrumental o ese breve instante en el que tras alcanzar la cumbre, el volúmen bajó de intensidad y te dejó inmerso en un estado similar al de la ingravidez o al del trance...

Ya me responderéis cuando sea.
En mi caso me sentí más a gusto que en brazos. No puedo ser más simple, gráfico y llano.


Tras esta ida por los Cerros de Úbeda sobre cuestiones personales e individuales, lo que está claro es que una de las cualidades más evidentes de Motorpsycho es, como ya comenté otra vez, esa capacidad para crear con su sonido ambientes y mundos fantásticos a los que recurrir de vez en cuando, con tan sólo darle al "play", para volar y escapar de este cada vez más vulgar y agobiante mundo.

Musicalmente el concierto del sábado fue de lo más compacto, sólido y sin fisuras que he visto. Hubo situaciones accidentadas como cuando el cable de la guitarra de Ryan se soltó durante unos segundos al inicio de “No Evil” o cuando a Kenneth se le escapó una baqueta… Pero aquello no fue nada que la experiencia y la habilidad no pudiera solventar con tranquilidad y aplomo.


En otro orden de cosas, pese a las burlas que he sufrido alguna que otra vez por parte de un buen amigo mío, reconozco que el bajo eléctrico es mi instrumento favorito. Desde que tengo uso de razón me he fijado en maestros como Jack Bruce, John Entwistle y Chris Squire. Creo en él, en su versatilidad y en su peso específico dentro del Rock, y si tuviera alguna aptitud musical me dedicaría a este instrumento… Por fortuna, existen músicos como el zocato de Bent Saether, que con su demostración del sábado reforzó aún más toda la fe que tenía puesta sobre las cuatro cuerdas.
Conocía la habilidad de Bent con el bajo dentro de un estudio, pero el sonido que saca en directo es notablemente superior. Presenta todas las cualidades que admiro en un bajista: es dinámico –domina la melodía y los registros suaves propios del Jazz, los duros muros de acordes, dobla a la guitarra,…- y es sólido y constante. Algo importantísimo. Porque como dice mi padre, que de chaval era baterista: “En una banda de Rock sólo te puedes fiar de dos personas: el bajista y el baterista, ya que mientras el cantante y el guitarrista solo pensarán en las chicas y te la acabarán liando, nosotros somos los únicos que estaremos ahí pase lo que pase. Siempre".


Ryan lo bordó con su guitarra y las ondas de sonido que creaba con los efectos de pedal. Siempre me pareció muy complejo el empleo de este tipo de herramientas, pero la verdad es que viéndole parece pan comido.
Otra de las dudas que siempre me han entrado cuando veo en directo a un trío formado únicamente por Guitarra-Bajo-Batería es cómo solventarán el problema que se crea con la ausencia de las guitarras dobladas y del resto del acompañamiento instrumental que hayan empleado en el estudio –teclados, vientos, cuerdas y demás-, pero como ya comprobamos todos los asistentes en la versión en directo de “Starhammer”, ese mastodonte sónico y los teclados que recuerdan a "Fripp and Co". fueron resueltos de forma impecable.

Un pequeño detalle que me gustaría destacar es que Motorpsycho tiene también el mérito de haber sabido mantener y transmitir ya en pleno siglo XXI esa mística y aura de grandeza que ha rodeado siempre al formato musical conocido como Power-Trío. Una formación muy característica que encontró su hábitat natural de expansión a finales de los 60, y que contó con figuras inolvidables para la Historia de la Música como Cream o The Jimi Hendrix Experience.
Otro tanto que apuntar a estos noruegos.

Y no, no me olvidaba del corazón de la noche, del motor de la máquina… ¡Kenneth Kapstadt!
Si alguien intentara hacer en su casa algo similar a lo que hizo este chico en El Sol, el resultado al día siguiente sería estar con los brazos escayolados y con fracturas múltiples en los dos brazos porque… ¡Qué manera tan brutal de tocar la batería durante aproximadamente dos horas sin parar! ¡Qué firmeza y contundencia! ¡Qué coordinación para ser un mostrenco de unos dos metros y brazos infinitos! Pero es esa sensibilidad Jazz latente en su interior la que en mi opinión marca la diferencia entre los bateristas: En el mundo del Hard Rock o el Heavy por ejemplo los hay que son contundentes –a veces demasiado- pero es que suenan metálicos y fríos como una caja de ritmo. Sin embargo, si poseen ciertas nociones de música negra siempre es un plus. Esos rescoldos calientes se notan en las baquetas y en los parches…


Pero lo dicho, que impresionante el trabajo realizado por Kenneth. Ahí arriba le tenéis en plena faena. No se le ve la cara, pero tampoco importa mucho porque entre la geta de concentración que gastaba y que tampoco es muy allá..:)


Moongardening Inc. Y Motorpsycho, Motorpsycho y Moongardening Inc. Una gran noche que me ha encantado recordar…

Ojalá se repita.

domingo, 17 de abril de 2011

Moongardening Inc, y Motorpsycho / El Sol / Sábado 16 de Abril / 1ª Parte:

“It don´t mean a thing if it ain´t got that swing”: Esta frase se atribuye a Duke Ellington ¡y la verdad es que el maestro tenía más razón que un santo!


Ayer mismo tuve una ración extra de buena música con Moongardening Inc. y Motorpsycho. La cita fue en la sala El Sol, el sábado a las 21:30... Sí, sí, ya sé que juuuusto a esas horas se estaba celebrando uno de los acontecimientos más grandes de la Historia: "El Partido". ¡Pero qué queréis que os diga compañeros! Pues que de "Clásicos” y “Partidos del Siglo" nos vamos a hartar todo este mes, mientras que a Moongardening Inc. tenía ganas de verlos en directo y a los noruegos lo mismo, que vete tú a saber cuando les da por volver a pasearse por estas tierras.
Era el momento. Now or never. Ahora o nunca. O iba a Madrid o sabía que algún día, más tarde o más temprano, me iba a arrepentir.

Y arrepentirse está muy feo.

Como suele ser ya habitual, cuando una de las bandas o artistas que me gustan viene a tocar por aquí cerca siempre intento que algunos de mis amigos y amigas vengan conmigo. Para ello empleo una táctica de acoso y derribo que no sé si vosotros habéis hecho: ¿Aquello de estar varias semanas seguidas bombardeándolos con vídeos de Youtube, canciones, reseñas, entrevistas y demás? Pues nada, que siempre acaban dándome largas. Sutilmente, eso sí…
Debido a esto, lo normal es que casi siempre haya acabado optando por no acudir a ese determinado concierto, pero este año la cosa ha cambiado. Mi cabeza ha cambiado, y si no quieren venir ¡Ellos se lo pierden! Yo desde luego me apuntaré a todo lo que pueda.

Tras la ya habitual clavada de “la Conti”, salí de Alcalá de Henares pensando que me iba a encontrar un concierto más bien desangelado debido a una serie de factores como son el que Motorpsycho es un grupo con un número de seguidores no muy amplio por aquí, que la Semana Santa se nos venía encima y que "La Pachanga" siempre atrae a la gente al calor de los bares o de los sillones de casa con esas patatuelas, mejillones en escabeche y sus Mahous tan fresquitas.
Afortunadamente no pude estar más equivocado y la entrada a la sala estaba bastante concurrida. ¡Así da gusto! Y yo que iba con el temor de presentarme ante un desierto ¡Pero qué va! Menos mal que Madrid, que es muy grande y hay de todo, también tiene hasta gente especialita, rara y con tan buen sentido para la música.
La verdad es que todo tiene sus pros y sus contras. Es cierto que cuando a un concierto va poco público se evitan los engorros que suceden cuando hay mucha gente y se te cuela en la sala algún impresentable -del que no voy a hablar- como fue el caso de ayer, pero también lo es que los aplausos, gritos y alabanzas de los presentes rompen siempre la frialdad inicial del ambiente y los músicos suelen devolver ese agradecimiento en forma de una entrega mucho mayor... A esto la gente moderna le llama feedback, pero como disfruto con los rodeos y circunloquios, doy la versión larga.

Por cierto, en la fila a la hora de entrar conocí y me junté con un chico que estudia Medicina en Alcalá. Y ahí que pasamos el rato de espera charlando de música -de lo geniales que suenan los Motorpsycho, de los malditos precios de los discos de los Beatles, del submundo de las reediciones, de los festivales que empiezan a surgir con el buen tiempo...-. Algo que siempre se agradece.


A lo que íbamos: Tras caer la primera cerveza -es que hacía mucho calor- empiezan Moongardening Inc. Una banda que se define musicalmente en su Myspace como Folk-Rock, Nu-Jazz y Psicodelia. Muchas veces, cuando leo en las páginas de los grupos estos apartados pienso que debe ser obligatorio el rellenar esas casillas y que algo había que poner, porque de verdad que la propuesta de esta gente -más allá de lo que pueden indicar una serie de etiquetas a veces inconexas- es una propuesta articulada, compacta y que llega a nuestros oídos ya totalmente conformada. Con un sentido muy claro a la hora de hacer las cosas. Vamos, "con personalidad propia" como dicen en las revistas musicales cuando no se les ocurre añadir mucho más…
Su música es valiente, audaz, despreocupada por los convencionalismos y la homogeneidad de la escena actual, pero no por ello cometen el error de caer en excesos y pretenciosos barroquismos hasta llegar a lo inaudible. Más bien al contrario, responden a todo ello con dosis de calmada belleza musical, y algo de electricidad, que tampoco viene mal.


En el panorama nacional he visto pocas bandas que me llamaran tanto la atención en tan poco tiempo. Fue a principios de este año cuando pude escuchar el que es su primer EP titulado "The Green Dog Sessions". Lo primero que captó mi atención fue la voz de Sarah Van Der Meer.
Muy elegante y cálida, muy de cantante de Jazz de las de toda la vida que evidentemente nos recuerda a una de las más grandes, y no, no me refiero ni a Rocío Jurado ni a la Pantoja. Estoy hablando de una señora legendaria, de una dama del Jazz como la agridulce Billie Holiday.
Reconozco que esta especie de comparación son palabras mayores, así que si dudáis de ella ahí tenéis una prueba sonora:


¿Y de la banda qué podemos decir? Pues que pueden ser más suaves y más tiernos que el Día de la Madre o tan implacables como Bud Spencer al enterarse que quieren impedirle comerciar con plátanos, hacer una factoría y un casino cutre con el que enviciar y corromper a los nativos en “Banana Joe”. Espero que me entendáis...


En directo suenan bastante más duros que en estudio, y eso es fenomenal ya que los contrastes suavidad/contundencia -que siempre me han gustado- se hicieron más patentes todavía, aumentó la atracción, el gancho y nos llevaron donde quisieron.
La gente de Moongardening Inc. es además de las más originales que he visto a la hora de la instrumentación. Por ejemplo, en una canción el bajista empleó para su instrumento un arco de violín -algo que ya vi hacer a Jimmy Page con su Les Paul, pero nunca en un bajo eléctrico- logrando con ello un toque efectista que a mi me sorprendió, pero sobre todo efectivo, que es lo que realmente cuenta. Luego, creo recordar que para la canción “Down The Rabbit Hole”, la cantante utilizó el mismo arco pero esta vez ni más ni menos que ¡con un serrucho! ¡Como lo oyen! A ver, veamos… Que levante la mano quien de niño haya cogido el serrucho de la caja de herramientas de su padre o su abuelo para hacer el ruidito ese tan guapo que sale al agitarlo. Más de uno y de dos lo ha hecho ¿verdad? Si, yo también me encuentro entre esos niños que toqueteaban y hacían ruido con todo –el tambor del detergente, el molinillo del café,…- pero me da que no nos salían unos efectos psicodélicos tan majetes e interesantes como los que hicieron ellos.


Por cierto, que no se me olvide los sobresalientes punteos "bensonescos" del guitarrista, las potentes e imparables baquetas del baterista, el colchón creado por los teclados... Brillantes todos.

Y hasta aquí ha llegado la primera parte del concierto. Mañana o pasado finalizaremos con la traca final de Motorpsycho, pero de momento os dejamos con otro de los temazos de la banda que nos ha acompañado hoy Moongardening Inc. titulado "Down The Rabbit Hole":


¡Que guste!

miércoles, 13 de abril de 2011

Enjambre. Rarezas Programa 57 R.E.M 2ª Parte:

Si en el anterior capítulo de Los Sultanes del Swing hablábamos de las raras y extrañas letras del amigo Michael Stipe, hoy no va a ser diferente, ¡créanme! Además, y uniendo esto a lo que también dije en el programa de hace un par de semanas: que Méjico es un país que últimamente me estaba dando gratas sorpresas musicales, vamos entonces a matar dos pájaros de un tiro y a tener una ración extra de lirismo críptico gracias a… ¡Enjambre!

Enjambre es una banda que me ha fascinado desde la primera vez que los escuché. La historia de estos mejicanos es curiosa, ya que se formaron como banda en los Estados Unidos -más concretamente en el condado de Orange, California- pero que ha tenido que ser de vuelta a su país de origen cuando han logrado alcanzar la fama y el respeto.

Hasta el momento han lanzado al mercado 3 discos: "Consuelo en Domingo", "El Segundo Es Felino" y "Daltónico", su último trabajo de 2010. Con todos ellos nos proponen algo muy complicado de describir y hacer entendible: Suenan de primeras como una banda de Pop-Rock al uso, pero en su trasfondo cuentan con algunos rasgos como esos teclados garajeros-tenebrosos-sesenteros en el apartado musical y ese puntillo de retorcimiento, oscuridad y humor negro en las letras que resulta chocante y atractivo a la vez.

No me entretengo más. Ahí os dejo con los mejicanos Enjambre y su canción titulada "Cambiante" . Disfruten:

jueves, 7 de abril de 2011

Listado de Temas Programa 56 R.E.M:


1º "Low" - REM - Out Of Time - Warner Bros - 1991.

2º "Losing My Religion" - REM - Out Of Time - Warner Bros - 1991.

3º "Nightswimming" - REM - Automatic For The People - Warner Bros - 1992.

4º "Talk About The Passion" - REM - Murmur - IRS - 1983.

5º "Everybody Hurts" - REM - Automatic For The People - Warner Bros - 1992.

6º "Sitting Still" - REM - Murmur - IRS - 1983.

7º "Perfect Circle" - REM - Murmur - IRS - 1983.

8º "Half A World Away" - REM - Out Of Time - Warner Bros - 1991.

9º "Man On The Moon" - REM - Automatic For The People - Warner Bros - 1992.

10º "A Movement Between These Two" - Hola A Todo El Mundo - HATEM Prayer Team - 2010.

11º "Fucking Boyfriend" - The Bird And The Bee - The Bird And The Bee - Blue Note - 2007.

12º "Again And Again" - The Bird And The Bee - The Bird And The Bee - Blue Note - 2007.

miércoles, 6 de abril de 2011

The Bird And The Bee: programa nº56 Especial R.E.M

En Estados Unidos las radios universitarias, además de servir de receptor y transmisor de las nuevas corrientes culturales y artísticas, siempre se caracterizaron por convertirse en importantísimos elementos de apoyo y difusión para las nuevas bandas y artistas que surgían de costa a costa.

Hay algunos que deben más de lo que se imaginan a estas emisoras…

Nuestros protagonistas, R.E.M, fueron uno de esos grupos que también se beneficiaron del soporte ejercido por la comunidad universitaria americana ya desde sus inicios... Y otro caso similar, pero más actual es el The Bird And The Bee, un dúo de elegante Pop electrónico y delicados destellos jazzísiticos formado por Inara George a las voces y Gregg Kurstin al aparataje musical. Ambos son… ¡el pájaro y la abeja!

Gregg e Inara empezaron juntos sus andanzas versionando a su manera clásicos del Jazz, colgando sus trabajos en Myspace y lanzando un primer EP que llamó la atención tanto del público como de la crítica americana, lo que facilitó bastante las cosas para que acabaran consolidando su situación contractual y firmaran con la prestigiosa discográfica Blue Note...

En 2.007 salió a la venta su primer álbum grande, “The Bird And The Bee”:
Un artefacto repleto de suavidad vocal, una pizca de sentimiento Jazz del de toda la vida, de Bossa-Nova, de Easy Listening y de mucha modernidad sintética.

En fin, un álbum muy ligero y disfrutable. ¡Totalmente recomendado desde este espacio de los Sultanes!
Ahora os dejo con el brillante tema con el que conocí a esta parejita: