lunes, 14 de noviembre de 2011

Ghost Dog - una de mis películas favoritas:

Como más o menos intuía que mis compañeras de programa iban a traer unas BSO de corte más bien tranquilo, me he propuesto venir aquí con algo distinto, con la música de una película de estas digamos... especiales: Ghost Dog.


‘Ghost Dog: The Way of the Samurai (El Camino del Samurai)’ es una película independiente rodada en 1999, escrita y dirigida por Jim Jarmusch (que os sonará de filmes como ‘Coffee And Cigarrettes’ o ‘Dead Man’), e interpretada por uno de mis actores favoritos tanto de reparto como de protagonista: el grandísimo Forest Whitaker (oscarizado en 2006 por su papel del dictador ugandés Idi Amin en ‘El último Rey de Escocia’).


Y la sinopsis es la siguiente: la historia tiene lugar en la gris, deprimida e industrial New Jersey y trata la vida de Ghost Dog (Forest Withaker): un misterioso y solitario hombre que vive en el cobertizo de una azotea, con la única compañía de sus palomas mensajeras y la extraña amistad que entabla con una niña sabelotodo que vive en el portal de al lado y con un haitiano francófono que no habla ni pizca de inglés y que se dedica a vender helados con su destartalada furgoneta...


Pero resulta que Ghost Dog tiene un lado oculto: obsesionado desde joven con la filosofía oriental y seguidor del Hagakure (una obra literaria japonesa del SXVIII ideada por Yamamoto Tsunemoto que plasma la doctrina tradicional feudal y el antiguo código ético-militar de los Samurai), Ghost Dog decide que su vida debe regirse estrictamente por este ancestral código de conducta y servir fielmente a un decadente y cincuentón mafioso local con el que está en deuda desde tiempo atrás, cuando este mafioso de poca monta (llamado Louie y encarnado por John Tormey) salvó su vida durante una pelea callejera… Y como la cabeza de Ghost Dog no está muy en su sitio, decide entonces que debe servir vasallaje a Louie como si de su señor se tratara. ¿Y cómo se sirve a un mafioso? Pues actuando de sicario y asesino profesional...
Casi nada...

Sin embargo, pese a la pericia y eficacia que demuestra Ghost Dog a la hora de realizar “los trabajos”, la cosa se acaba complicando demasiado y la familia mafiosa para la que trabaja se vuelve contra él con la intención de eliminarlo... Ante esta afrenta, Ghost Dog considera que su código personal ha sido traicionado y decide contraatacar y poner en práctica su propio plan siguiendo el recto, leal y siempre fatal camino de los samuráis…


Sé que la historia de esta película así de primeras es muy estrafalaria, pero en realidad tiene mucho trasfondo… Que nadie la interprete como una simple película de mafiosos italianos o de gángsters negros porque va más allá: En este film se pone de manifiesto la lucha y la fricción que se genera entre la tradición y la modernidad; cómo valores ancestrales como la fidelidad, la entrega o el respeto se van perdiendo, corrompiendo y ya no tienen peso ninguno en nuestra sociedad; y cómo los hombres, apesadumbrados, padecen y sufren este desmoronamiento, casi sin poder evitarlo...
Y es que como bien dice Ghost Dog en una de las secuencias: "el mundo parece estar cambiando a nuestro alrededor".

No voy a engañar a nadie: el ritmo de narración es pausado (casi como al modo de las películas clásicas japonesas a las que rinde tributo) pero a la vez muy fluído y no se hace nada pesada o aburrida. A lo largo del desarrollo, la historia se va salpicando con escenas de acción bastante finas y estilizadas, con diálogos tanto cargados de humor fino (el trío de jefes mafiosos que están como una cabra) como de fuerte carga reflexiva (la discusión de Ghost Dog con los cazadores), y con algunos momentos que aunque sencillos, son ejemplos de una belleza, encanto y plasticidad increíble (la paloma muerta a los pies de Ghost Dog, los vuelos sobre la zona industrial de New Jersey, la vida nocturna callejera, el pájarillo de la mira telescópica…)


La Banda Sonora es otro puntazo: al contrario de lo que ocurre en muchas otras BSO que son una simple recopilación de canciones ya grabadas con anterioridad, en este caso contamos con dos opciones: unas composiciones realizadas por RZA (un productor de lo más personal que se pueda encontrar uno en esto del Hip-Hop y miembro de los legendarios Wu Tan Clan) más un conjunto de canciones de Rap en algunos casos creadas por artistas como Jeru The Damaja y Afu Ra de forma expresa para la película...
Lo que me gusta destacar de ella es esa capacidad que tiene para sumergirnos en las oscuras y frías calles de New Jersey y a la vez hacernos sentir ese ambiente místico más propio de Oriente. Quien no me crea, ahí tiene este temazo de RZA titulado "Samurai Showdown":



Y no podía dejarme ésta... Una de las canciones de Hip-Hop más sombría, hipnótica, paranoide y casi hasta fantasmagórica que he escuchado en mi vida, "East New York Stamp":



En fin... que si sois un poco inquietos, queréis ver algo distinto y con un resultado final a mi parecer bastante atractivo y que deja poso, ésta es vuestra película:

2 comentarios:

  1. La inspiracion en directores como Seijun Suzuki (la escena del disparo por una tuberia esta sacada de "The Tokyo Drifter") y Jean Pierre Melville es bastante clara, sobre todo en este último. Y por algo aparecen en los agradecimientos finales, junto a Miguel de Cervantes, como dato curioso. Pero sin duda es una de las mejores de este director tan "indie" quizás por ser la menos pedante, que de eso pecan mucho estos directores. Y la escena de los viejos mafiosos hablando sobre que componente de Public Enemy es mejor es simplemente bestial.

    ResponderEliminar
  2. ¡Cuantísimo criterio reúnen tus palabras!:)

    ResponderEliminar