martes, 15 de junio de 2010

The London Boys:

Todo el mundo conoce al David Bowie abducido por Ziggy Stardust: ese extraterrestre del glam más exuberante, pero ese chico de Londres tuvo un origen bien distinto...

Como bien han dicho mis compañeros, todo empezó en un verano de 1964, formando parte de noveles grupos de Rythm and Blues británico de mucho mérito y poco éxito, comoThe King Bees o Lower Third, bandas en las que Bowie, bien como solista vocal o como saxofonista, ya se nos aparecía interpretando canciones como Liza Jane o I Pitty the Fool...

Tras estar un par de años publicando singles y singles, de componer para otra gente, de no parar de hacer entrevistas y pruebas con discográficas, y de problemas legales al cuento de su nombre artístico,... por fin en 1966 pudo empezar a publicar con el nombre que le daría a conocer en todo el mundo: David Bowie. En este ano, como hemos dicho la Deram, discográfica subsidiaria de la todopoderosa Decca, le hizo un contrato...

El momento de dar el do de pecho había llegado:

Los tres años siguientes fueron un período de fértil creatividad: Bowie estaba en una bulliciosa fase de experimentación musical -como sería costumbre en décadas siguientes- y de su cabeza salían numerosos temas de gran calidad como Rubber Band -con esa producción tan británica en cuanto a los brillantes arreglos de viento-, la crepuscular y romántica When I Live My Dream, la brevísima Maid Of Bond Street con su logrado compás a modo de vals, o la extrana The Laughing Gnome, popera y pegadiza canción en la que Bowie habla con un nomo que en realidad es él mismo grabado a doble velocidad, una rayada mental en toda regla...

Pero vamos a quedarnos con la que es para mí una de sus mejores obras de esa época primigenia. Estamos hablando de The London Boys: una composición de tenue y melancólica belleza en la que Bowie a modo de gran observador, nos narra de forma gráfica la decadente escena Mod de Londres a través de la vida de un joven…

Ahí os dejamos con el primer Bowie y una de sus tantas y tantas obras maestras: The London Boys:

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